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Sergio Ramos: «Nos merecemos esta Liga, por mucho que digan otros»

08/27/2020

Sergio Ramos besa la copa de campeón de Liga, en Valdebebas.

Un disparo desviado de Casemiro, en la primera parte casi impacta con una de las Copas de Europa de cartón piedra que bordean el Di Stéfano, recuerdos de celebraciones recientes. La de verdad -de plata, asas grandes y peana negra- aguardaba a esas horas en un cuarto del pequeño estadio del Madrid, a la espera de encontrar dueño. Lo encontró un rato después. A las 23.23 Ramos era el último jugador blanco sobre el césped, abrazado a su quinta Liga. «Nos la merecemos, por mucho que digan otros», dijo como recordatorio, antes de mirar a su entrenador: «Es mano de santo todo lo que toca».

El francés estaba emocionado, igual que en su anterior alirón. Volvió a repetir que los goza más que las Champions. «La Liga española es muy dura, son 38 jornadas…», repasaba un entrenador clavado en la mejor historia del club al que llegó hace 19 años. Poco antes, le felicitó Florentino Pérez, de aniversario con título. Este viernes se cumplen 20 años de su llegada a la presidencia.

«Teníamos claro que había que ganar todos los partidos», comentó Marco Asensio, que salió de una lesión larguísima para colaborar en el sprint final hacia la Liga.

Sólo un mayor número de policías y de autoridades en el palco daban un tono especial a la extraña velada de alirón, algo insólito en la historia del club blanco: sin público. Desde 2007 no puede cantar un título de Liga junto a su gente en el Bernabéu. El Sadar, San Mamés, La Rosaleda y ahora el campo del Castilla fueron sus escenarios de fiesta. La salida de los jugadores fue en absoluto silencio, sin ni siquiera el aplauso que otros días daban los recogepelotas.

Al Madrid, como en todo el tramo final de la Liga, le importó poco la soledad. Su motivación era suficiente gasolina, con el título a tiro. Algo, ganar el campeonato de la regularidad, que bien sabe el vestuario de Zidane lo complicado que resulta. De ahí el grito de furia del entrenador cuando vio entrar en la portería el remate de Benzema. En la grada, James y Marcelo, descartado y lesionado, pegaron un brinco, como los suplentes.

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