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Ansu Fati conquista la nada

07/04/2020

GRAF2042. BARCELONA.- El delantero del FC Barcelona, lt;HIT gt;Ansu...

El delantero de 17 años mantiene en el liderato a un desconcertante Barcelona en su triunfo frente al colista

Ansu Fati conquistó la nada. Porque nada había en la inmensidad del Camp Nou hasta que su menudo cuerpo, que no presencia, llenó el vacío. Tiene el chico 17 años, pero tanto se ha escrito ya sobre su precocidad que incluso el epígrafe ha dejado de tener sentido. Su fútbol lo envuelve todo. En un momento en que la irrelevancia parecía consumir a los futbolistas del Barcelona, Ansu controló y disparó. Son las maniobras aparentemente sencillas las que distinguen a los futbolistas especiales. El adorno acostumbra a engañar la mirada. A él le bastó con atrapar un pase de Junior Firpo tras un lío tremendo en la frontal, acomodar el cuero y el botín ante seis jugadores del Leganés, y rematar justo al lugar donde debía. Bajo las piernas de Tarín. A un par de palmos de los guantes del portero Cuéllar. Una bendición para el Barcelona, del todo desorientado durante toda la noche, y que, gracias a ese gol inaugural, encontró cierto alivio.

La última vez que Ansu Fati había sido titular en el equipo azulgrana fue el pasado 15 de febrero. Por entonces, Quique Setién no sabía bien qué hacer con el delantero. Por las jerarquías del vestuario. Por la competencia. Por los riesgos de cargar sobre las espaldas de un niño la responsabilidad que no asumían algunos de sus compañeros. Pero en esta Liga en la que sólo avanzarán los equipos que extremen su competitividad, no contar con Ansu rozaría la negligencia. Si no la sobrepasó Quique Setién al entender que debía ser él quien abandonara el campo a los 54 minutos para que ingresara Luis Suárez. Con el partido todavía abierto de par en par. Griezmann se quedó sin embargo en el campo.

Al ex delantero del Atlético, al que ayer le tocó ejercer otra vez de delantero centro, atrapado entre los tres centrales dispuestos por Javier Aguirre, quizá comience a costarle justificar su estatus en el equipo. Tal y como ocurrió frente al Mallorca, Griezmann continúa sin brújula. Sólo asomó para cabecear alto un centro de Messi y marcar a boca de gol en el segundo acto. Aunque poco le duró la celebración. El VAR advirtió al árbitro que Semedo había partido desde posición de fuera de juego.

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