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Al Atlético no le basta con madrugar en Balaídos

08/10/2020

GRAF4216. Vigo (Pontevedra).- Jugadores del Celta de Vigo y del...

El refrán lleva escrito mucho tiempo: «No por mucho madrugar amanece más temprano». El Atlético lo pudo comprobar anoche en Balaídos. Aunque nunca se había levantado tan temprano esta temporada, acabó marchándose a casa con un solo punto. Un pasito más hacia la meta que es la plaza de Champions, que aún deberá esperar. Y es que el Celta, que sigue buscando su salvación, le salió respondón. Ya lo experimentó hace unos días el Barça. Ahora le tocó a Simeone marcharse a medias.

Porque en ocasiones, como sucedió anoche en Balaídos, 51 segundos pueden dar para mucho. En el caso del Atlético, por ejemplo, para desmontar el planteamiento que Óscar García, el técnico del Celta, llevaba días subrayando tratando de darle un susto a su rival, igual que hizo hace no tanto con Setién. Pero un relámpago iluminó Balaídos, cuando el partido se desperezaba, y cuando el fogonazo cesó, Álvaro Morata andaba con los brazos elevados al cielo para celebrar su tercer gol en dos partidos. El duodécimo en Liga de su cuenta. Lo suyo es cosa de rachas, como demostró en aquel mágico otoño que parecía algo pasajero. La idea partió de Arias, revolucionario todo el partido, previa colaboración de Llorente, la continuó Correa con un centro que mordió sin querer Fran Beltrán y desembocó en el tempranero zarpazo rojiblanco.

El Celta había preparado un exigente plato al Atlético de tres centrales que, por tradición, siempre suele resultar un poco indigesto a los chicos de Simeone. Pero, claro, hay cosas, como ese resplandor inicial, que no se pueden controlar. Así que a los locales les tocó tirar de paciencia e imaginación para descubrir una vía de agua entre la segunda defensa más efectiva. Casi nada. Agarrado al balón, se fue asomando por el área de Oblak, pero sin demasiada contundencia. Los remates lejanos de Brais Méndez y los inventos de Aspas desde la banda parecían la única solución para atravesar ese muro que Giménez Savic, afianzados en el reinicio ante los problemas físicos de Felipe, han levantado con amianto. El caso es que el Atlético decidió esperar un poco a ver qué pasaba.

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